¿Cuándo llevar a mi hijo al logopeda? - Rendiment Espai Salut
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¿Cuándo llevar a mi hijo al logopeda?

¿Cuándo llevar a mi hijo al logopeda?

Es inevitable plantearse esta pregunta cuando vemos que nuestro hijo/a, alumno/a no habla, habla poco o, si lo hace, apenas se le entiende. Por eso es necesario que conozcamos algunos síntomas que podrían ser signo de retraso o alteración en el lenguaje, no sólo oral sino también escrito, ya que ambos son objeto de rehabilitación logopédica; al igual que la voz, la audición y deglución, por lo que también prestaremos atención a posibles disfunciones en ellas.
También es importante mencionar, que la adquisición y desarrollo del lenguaje coincide con la época escolar, así pues, la escuela es el entorno donde se manifiestan la mayoría de los trastornos infantiles.

Por tanto, ¿cuándo acudir al logopeda? Siempre que los padres, pediatras o profesores lo encuentren conveniente, ya que son los primeros en observar al niño en su desarrollo y percibir las dificultades que puedan ir surgiendo en las diferentes etapas.

Síntomas y señales de alerta:
 Que no se le comprenda cuando hable.
 Que agregue u omita sonidos.
 Que no distinga sonidos.
 Que hable muy poco o no hable.
 Que abuse de los gestos y la mímica para expresarse.
 Que no logre seguir consignas lingüísticas simples.
 Que presente dificultades en pronunciar algún sonido.
 Que muestre lentitud en el pensamiento y cálculo mental.
 Que presente retraso general en el desarrollo y el lenguaje.
 Que tenga problemas a la hora de escribir o leer correctamente.
 Que tenga dificultades en la comprensión de textos y enunciados de problemas.
 Que respire con la boca abierta.
 Que tenga alteraciones sensoriales.
 Que se encuentre afónico a menudo y presente cambios de voz muy bruscos.
 Que padezca alteraciones físicas, parálisis cerebral, espina bífida…
 Que no trague con facilidad la comida o la bebida.
 Si apenas mantiene el contacto ocular o no tiene intención comunicativa.
 No responde a su nombre o no se sorprende cuando se producen fuertes golpes o potentes sonidos.
 Si a los 3 años no presenta una fluidez verbal que le permita, al menos, expresar sus necesidades o deseos más básicos.
 Que en torno a los 4-5 años comprobáis que uno o varios de los sonidos que emite están distorsionados, o bien, sustituidos por otros.
 A ese mismo rango de edad (4-5 años) detectáis alteraciones de dentición, mandibulares y/o de salivación que afectan a la alimentación y deglución: problemas para masticar o tragar, control de babeo, malformaciones dentarias, etc.
 En cualquier caso, si tenéis dudas sobre si vuestro hijo/a presenta o no dificultades en el habla, el lenguaje o la comunicación, os recomendamos que consultéis cuanto antes con un logopeda. Este os dará́ pautas a llevar a cabo y podrá resolver vuestras incógnitas.

Una detección precoz junto a una intervención temprana son, sin duda, las mayores garantías de éxito. Si quieres consultar a nuestra logopeda, no dudes en pedir un cita y salir de dudas.

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